domingo, 5 de agosto de 2012

Capitulo 1.


Acababa de llegar a la que iba ser mi nueva casa, me había mudado nuevamente, esta vez a un lugar mas soleado, si, era peligroso teniendo en cuenta lo que era, pero había estado ya en muchos lugares, y este era un lugar que aun no conocía. Extrañaba salir en un día soleado a andar con mis amigas, pero claro ellas habían muerto mucho tiempo atrás y en mi nueva vida no había encontrado muchos amigos, conocía a unos cuantos mas como yo, pero todos tenían su clan o su pareja y no quería ser entrometida con sus vidas, había tenido una amiga tiempo atrás, pero esta hacia parte de los Vulturis así que cuando Salí de allí no volvimos a vernos,  también había conocido al clan Denali, pero la verdad es que no soportaba a Tanya y a sus hermanas, siempre tan orgullosas, también había pasado tiempo con los Cullen, pero me pareció un clan muy numeroso y no quería ser entrometida con sus vidas casi normales, justo como esperaba que fuera mi absurda existencia, tenia amigos allí, Renesmée…  como quería a esa chica, quería mucho a Jacob , su mejor amigo aunque yo sospechaba que quería algo mas, esa chiquilla, esa era mi mejor amiga y su familia si que me caía bien, pero en realidad quería algo mas, yo quería ser normal, encontrar una pareja, y tener una eternidad feliz, pero aun no lo había logrado, pero claro si en mi vida anterior fui terca, en esta nueva vida lo era aun mas, así que no había perdido las esperanzas, yo seguía intentando  ser normal.
Mi nueva casa la cual había comprado totalmente amueblada, disponía de tres habitaciones. La primera de ellas tenía una cama doble, dos mesitas de noche, un espejo grande, un ordenador, un baño y un armario que era como una segunda habitación. Esta primera habitación estaba pintada de color blanco, con algunos decores cafés, al igual que los tendidos de la cama. La segunda habitación era un poco mas pequeña estaba pintada de color azul claro y tenia decores blancos, disponía de dos camas sencillas con tendidos azules, una pequeña mesa de noche, un ordenador, un armario un poco mas pequeño que el de la primera habitación y un baño. La tercera habitación estaba pintada de color verde con decores negros, al igual que los tendidos de la cama, la cual era sencilla, disponía de un ordenador, un baño, dos mesitas de noche y unas cuantas pesas que se encontraban en una esquina de la habitación. Decidí que me quedaría con la primera habitación, ya que era lo mas lógico y tendría mas espacio para la ropa que compraría en los próximos días, en realidad no necesitaba dormir pero después de todo tendría que guardar las apariencias, ya que pensaba quedarme en este lugar el mayor tiempo posible y esperaba conseguir amigos.
Me quede sentada en la cama por un rato, hasta que el timbre de la casa me saco de mis pensamientos, me levante de la cama y camine a la puerta a paso humano, abrí la puerta con seguridad, pensando en quien seria si aun no conocía a nadie y había acabado de llegar, seguro que seria algún conocido de los antiguos ocupantes, fue lo primero que pensé. Al abrir la puerta me encontré con un hermoso chico de cabello negro y despelucado, sus ojos lucían un color dorado casi negro que le sentaba muy bien y vestía un pantalón y una camisa de color negro  que le sentaba a la perfección a su hermosa tez pálida, me di cuenta al instante de que era un vampiro, pero no lograba entender por que no había sentido su efluvio.
-hola, venia a saludar a la nueva vampiresa.
Dijo dulcemente, mostrando con una sonrisa sus hermosos y relucientes dientes blancos. sentí una punzada de celos al verlo, era realmente hermoso y parecía tener una vida estupenda, pero me había llamado “vampiresa” y eso no era de mi gusto, quería pedirle que no me llamara así, pero tenia que aceptar lo que no había aceptado en mis mas de doscientos años, que eso era lo que era, una vampiresa.
-hola, mi nombre es Carla, Carla Cruz.
Le respondí amablemente y le sonreí yo también.
-Carla, que lindo nombre. Me llamo Jerry, Jerry Tonsom, a tus servicios.
Dijo con otra sonrisa deslumbrante.
-bien Jerry, muchas gracias, oye, no percibo tu olor, de casualidad ¿bloqueas efluvios?
Dije rápidamente, ya que  la curiosidad me estaba matando.
-no para nada, mi hermana es la que lo hace, yo soy un rastreador.
Me respondió tranquilamente.
-que bien, ¿quieres pasar?
Dije apartándome de la puerta, para darle espacio de entrar.
-claro.
Dijo mientras entraba en la casa, después de que el entrara cerré la puerta suavemente y nos dirigimos a la esplendida sala.
-siéntate.
Le dije, mientras me dirigía a la pequeña cocina integral.
-gracias, y tu que, andas sola ¿verdad?
-Si, así es, ¿quieres algo de tomar?
Pregunte con normalidad.
-¿que?
Dijo confundido por mi pregunta.
-sangre, tengo sangre ¿quieres?
Dije aclarando mi pregunta, mientras abría la nevera.
-a… claro.
Me dijo, así que saque dos vasos con sangre y camine hasta la sala nuevamente.
-toma.
Dije entregándole uno de los vasos y sentándome en otro de los muebles.
-oye, pero y ¿Quién te convirtió?
Dijo después de darle un sorbo a su bebida.
-Jane, Jane Vulturi.
Respondí lo mas normal posible.
-¿ella? ¿Pero que no convierten a las personas, solo cuando les importa su don?
Pregunto confundido.
-si, eso era lo que quería, pero no quise quedarme en la guardia y como nos hicimos amigas me ayudo a salir, pero después de eso no volvimos a vernos.
-vaya, ¿ella te ayudo? ¿Qué no es la más cruel de las Vulturi?
Pregunto con aparente repugnancia.
-eso parece, pero en realidad tiene un gran corazón, solo que aro la convirtió en esa asquerosa maquina de dolor.
Respondí defendiendo a mi vieja amiga.
-¿y por que no se sale de la guardia?
-aro no se lo permite, además cree que se lo debe a aro, por salvarle la vida, su hermano a tratado de convencerla de que se salgan, pero ella insiste en que debe quedarse con aro y pagar su vida con respeto hacia el.
-vaya, si que es complicada esta chica.
Dijo comprendiendo el complicado rollo en el que vivía Jane.
-si lo es, pero cuéntame de ti.
Replique, para cambiar de tema.
-pues bueno, vivo con mi hermana Lina y su amiga Minerva en la casa de al lado.
Dijo como quien no quiere la cosa.
-¿hace cuanto que viven aquí?
Pregunte para seguir con la conversación.
-un mes.
-¿un mes?
Dije extrañaba, pues había pensado que llevaban mas tiempo en aquel lugar.
-si un mes, antes vivíamos en Alaska, pero queríamos algo diferente así que vinimos aquí.
-Vaya, pensé que llevaban mas tiempo en este lugar.
-si, eso pensaste. ¿Y tú? ¿Dónde vivías antes?
-estaba en Canadá, pero la gente empezaba a sospechar.
Respondí con normalidad
-Canadá, estuve allí hace unos años… oye me tengo que ir, mi hermana me pidió que la acompañara a comprar un auto, pero mañana vamos a ir a cazar ¿Por qué no vienes? De paso conoces la zona de caza y a mi hermana y su amiga, seguro que te caen bien.
Me invito con seguridad.
-me parece genial, pero ¿no les molestara?
Dije, esperando que respondiera que no.
-claro que no, tu tranquila.
Dijo, haciendo caso a mis suplicas mentales.
-pues esta bien.
Dije sonriente, mientras me levantaba del mueble al tiempo en el que lo hacia el.
-bueno, pues  entonces, nos vemos mañana.
Dijo y parecía bastante alegre de que los acompañara.
-claro, chao.
-chao.
Dijo tranquilamente, en ese momento ya estábamos en la puerta de la casa, se despidió con la mano después de salir y entro en su casa dejándome con una enorme sonrisa por haber conseguido nuevos amigos tan pronto.
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ISA-JDPR

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